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Periquitos Australianos

Periquitos papilleros

Un periquito papillero es aquel criado por personas a base de papilla, por eso se emplee ese t√©rmino, si bien asimismo se puede llamar ¬ęperiquito criado a mano¬Ľ.

Esta particularidad en la crianza hace de estos periquitos unas completas mascotas en tanto que aun llegan a ser cari√Īosos, dejan que se les manipule de manera f√°cil y crean un fuerte v√≠nculo con las personas, lo que hace que no lleven nada bien estar solos a los periquitos papilleros.

Debido a que no acostumbran a sentirte conminados por las personas, su domesticación resulta tan simple como agradable y amena, conque en el presente artículo te mostramos de qué forma entrenar a un periquito papillero.

Una cosa clave es la confianza con tu periquito papillero

Para entrenar a un periquito papillero es indispensable contar con unos buenos niveles de confianza, y aunque este género de periquito no acostumbra a sentirse conminado por la presencia de las personas, es esencial que se acostumbre a estas, y esto está de manera estrecha relacionado con su complejidad de estar solos.

Tal vez tengamos la jaula de nuestra mascota en un sitio que no acostumbramos a frecuentar (un grave fallo), y el paso inicial ha de ser mudar esta situación.

Debemos poner la jaula en un sitio que frecuentemos frecuentemente y aproximarnos día tras día a ella delicadamente para más tarde charlar a nuestro periquito papillero con un tono muy dulce. Esto, que puede parecer inverosímil en un comienzo, es completamente preciso a fin de que el periquito comience a habituarse a nuestra presencia.

periquitos papilleros

El contacto físico con las personas y nuestro periquito

Los pericos australianos papilleros indudablemente precisan de contacto humano regularmente en tanto que debemos nutrirle cada cierto tiempo. Debes intentar que se acostumbre a tu presencia de forma positiva y afable, trat√°ndolo con mucho cari√Īo.

Es realmente posible que el periquito se asuste en las primeras ocasiones, revolotee y se sienta inquieto y es indispensable que en esos instantes sostengas la calma y no retires tu mano de la jaula, en caso contrario va a ser realmente difícil conseguir el éxito en los intentos siguientes, debes proceder de igual modo cuando introduzcas la varilla.

Debes tener claro que al comienzo (singularmente si charlamos de un pichón muy joven) evitarás sacarlo de la jaula si no le tienes bien cogido entre tus manos: una mala caída puede ser el fin de tu periquito papillero.

Debes cogerlo con mucho cuidado y nutrirle poquito a poco, igualmente, cuando le cojas debes dejar que sus patitas se sujeten a tus dedos habitu√°ndose de este modo al contacto contigo.

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